La salud emocional de los niños y niñas es tan importante como su salud física, porque influye directamente en cómo piensan, sienten, aprenden y se relacionan con los demás a lo largo de toda su vida. Así cuando un niño goza de buena salud emocional, desarrolla autoestima y confianza en sí mismo, aprende a reconocer y expresar sus emociones de forma adecuada, maneja mejor el estrés, la frustración y los cambios, establece relaciones sanas con su familia, amigos y maestros y tiene mayor capacidad para resolver problemas y tomar decisiones.
Por ello, esta guía elaborada por el equipo de enfermeras referentes de los centros educativos ofrece herramientas prácticas para crear entornos seguros, reconocer señales de alerta y actuar de forma positiva, respetuosa y eficaz ante las dificultades emocionales de los hijos.
Además, sabíais por qué abrazar a nuestros niños/as es tan importante. El abrazo es una de las formas más sencillas y poderosas de comunicar amor, seguridad y apoyo emocional. En esta imagen descubriréis el poder que tiene un abrazo.
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