El pasado viernes día 10 de abril celebramos en el centro El Día Mundial de la Salud (7 de abril). Los alumnos en prácticas de la universidad han diseñado y llevado a cabo una actividad dinámica y muy significativa: un cuento motor que ha combinado imaginación, movimiento y aprendizaje en valores.
La historia giraba en torno a un hada muy triste a la que un duende travieso le había robado la primavera. El duende, fascinado por los colores, las flores y la alegría de esta estación, decidió quedársela solo para él, sin querer compartirla con nadie. Ante esta situación, los niños y niñas se convirtieron en los protagonistas del cuento, asumiendo la misión de ayudar al hada a recuperar la primavera.
Para lograrlo, tuvieron que superar distintos retos organizados en forma de circuitos motores. A lo largo del recorrido, saltaron obstáculos, mantuvieron el equilibrio, gatearon y realizaron diferentes habilidades motrices básicas. Cada prueba superada les acercaba un poco más a su objetivo final: devolver la primavera a su dueña y aprender, al mismo tiempo, la importancia de la cooperación y el esfuerzo.
Esta actividad no solo fomentó la creatividad y la participación activa del alumnado, sino que también puso en valor la importancia del ejercicio físico desde edades tempranas. El movimiento es clave en el desarrollo integral de los niños, ya que contribuye a mejorar su salud física, su bienestar emocional y sus habilidades sociales.
Celebrar el Día Mundial de la Salud de esta manera ha sido una experiencia enriquecedora para todos. Los más pequeños han disfrutado aprendiendo a través del juego y el movimiento, mientras que los alumnos en prácticas han podido experimentar de primera mano la importancia de diseñar propuestas educativas activas, motivadoras y con sentido.
Sin duda, iniciativas como esta nos recuerdan que inculcar hábitos saludables desde la infancia es fundamental para construir un futuro más sano y equilibrado.
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